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Nuestra Vision

Nuestra misión como cristianos – evangelización, discipulado, enseñanza y amor- Tabla de contenidos Introducción * Todos necesitamos salvación * Jesús nos manda a ir en poder * Otros aspectos de la Gran Comisión * Cómo hacer que milagros y prodigios le sigan * Otras razones para predicar el Evangelio * La dedicación que exige Jesús * Hacer Discípulos, Comunicar el Evangelio * Cómo hacer discípulos * Crecimiento de la Iglesia Hemos visto en lecciones anteriores que Dios ha provisto un remedio maravilloso para el pecado y sus efectos en las vidas de las personas. Estamos llamados a heredar las bendiciones de Dios (1 Pedro 3:9). Para recibir la salvación del Señor, hay que arrepentirse (Lucas 13:3), y creer en el evangelio (Juan 3:16). Es necesario obedecer el evangelio. (2 Tesalonicenses 1:8-9). Dios quiere que tantos como sea posible reciban la salvación. Él nos ha dejado aquí para ayudar a los demás para recibir esta salvación y permanecer fieles a Cristo hasta el final. Toda nuestra vida debe estar orientada a este fin.

TODOS NECESITAMOS SALVACIÓN

La Biblia declara que “Todos han pecado y están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23), y, además, que “el alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:4), “la paga del pecado es la muerte.“ (Romanos 6:23). De ello se deduce que cada persona en la tierra necesita ser salva. Los cristianos que han recibido la salvación debe permanecer en Cristo, o también serán echados fuera como ramas inútiles, recogidas y quemadas en el fuego (Juan 15:6). Puesto que las cosas son así, y muy pocas personas en el mundo realmente obedecen a Cristo, debemos dedicar nuestras vidas a promover en las personas la clase de fe que conduce a la vida eterna. El hecho que el apóstol Pablo entendió esto se ve en la siguiente escritura: Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15).

JESÚS NOS ORDENA IR

Para el verdadero cristiano, la cuestión no es si hay que evangelizar o hacer discípulos, sino cómo. El propósito de Jesucristo como Señor de nuestras vidas tiene un doble propósito: ser bendecidos y hacernos bendición para otros. Como veremos, Él nos ha mandado a ser sus testigos, para comunicar el evangelio y hacer discípulos en todas partes. A pesar de que aún no seamos perfectos, Jesús espera que testifiquemos de Él, que conozcamos el evangelio y que lo compartamos con los demás de forma inteligente y en el poder del Espíritu Santo. “Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.” (Hechos 1:8) La Gran Comisión es para usted, hoy, como un discípulo de Jesús! Un discípulo es aquel que aprende de un maestro. Si creemos en Jesús con fe salvadora vamos a aprender de él en sumisión y en obediencia, y eso nos hace sus discípulos. Todo verdadero cristiano es un discípulo. “Los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez en Antioquía.” (Hechos 11:26) Jesús nunca usó la palabra “cristiano” en el evangelio. Él habló acerca de ser un discípulo, o después de él, o creer en él. La palabra cristiano es posiblemente la palabra que más se abusa en cualquier idioma, ya que todo tipo de personas dicen ser cristianas sin tener ninguna relación personal con Cristo. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me ha sido dada tanto en el cielo como en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta hasta el final de la época. ” Mateo 28:18-20